
Planta en floración

Vainas maduras

Vainas cosechadas
 Arvejas

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El
cultivo de arvejas es muy sencillo y además, muy rendidor. Con
unas 10 a 15 plantas se puede obtener la cantidad de granos
suficientes para el consumo normal de sabrosas arvejas frescas de
una familia de 4 miembros. En su punto óptimo de maduración para
consumo como arvejas frescas el 60% del peso corresponde a granos y
el restante 40% a vainas o cáscara.
Variedad Recomendada: Arveja Cuarentona
Época de siembra: (Zona central) Desde mediados de julio
hasta fines de septiembre o algo más tarde. Soportan heladas no muy
severas.
Lugar de Plantación: Preferiblemente a pleno sol, aunque
también prosperan en ubicaciones con parte del día a sol pleno (por
ejemplo al lado de un muro que corre de norte a sur, retiradas unos
20 cm. o más). Necesita suelos profundos sueltos y ligeramente
ácidos (escasa vegetación y producción en suelos poco profundos).
Las plantas crecen sujetándose mediante zarcillos, por lo que
debemos darles un soporte. Si tiene un alambrado o un cerco de
alambre tejido colóquelas al pie de este, si no, puede plantar ramas
secas enteras para que se enreden, o bien cañas o varillas de madera
o metal unidas con unas tres o cuatro líneas de hilo fuerte de
algodón o plástico (ver diagrama)

En todos los casos conviene que el soporte sea de al menos 1,20 m
de altura. Si las plantas cuentan con alguna protección de los
vientos fuertes será mejor su desarrollo.
Preparación del suelo: Conviene carpir superficialmente unos
15 días antes de la siembra; si el suelo es muy pobre también abonar
(se recomienda usar un abono orgánico equilibrado, cuidado con el
exceso de Nitrógeno! )
Siembra: Hacer hoyos de unos 4 cm. de profundidad, cada 50
cm en cada línea y separar las líneas entre sí al menos 80 cm. En
cada hoyo colocar 2 semillas y cubrir con tierra suelta. Regar y
mantener húmedo sin anegar el suelo. Si coloca ramas secas como
soporte, plantarlas previamente a las distancias indicadas y hacer
el hoyo al pie de cada una. Las semillas germinarán en menos tiempo
cuando mayor sea la temperatura ambiente; pueden hacerlo a los 5
días o bien demorar más de 15.
Riego: Regar regularmente para que el suelo no se seque.
Cuando las plantas se han desarrollado y comienzan a adquirir altura
(20 cm.), cavar un surco poco profundo a unos 15 cm. de los tallos
aporcando la tierra y regar cada 2 o 3 días.
Protección de Plagas: Es fundamental que las plantas cuenten
con buena ventilación. Evitar sembrarlas muy juntas y el riego sobre
las hojas y flores. Si nota el ataque de hongos o insectos fumigar
inmediatamente y si alguna planta está muy atacada eliminarla para
evitar la propagación.
Recolección: Recolectar las vainas cuando estas se vean bien
hinchadas y su color cambie del verde intenso al verde con reflejos
amarillentos (ver fotos) y la superficie presente cierta textura al
tacto. Por lo general hay que recolectar todos los días o día de por
medio para obtenerlas en su punto óptimo. El rendimiento va
aumentando hasta la quinta o sexta cosecha y luego disminuye
paulatinamente. Al final del periodo productivo conviene dejar
madurar, en las plantas más vigorosas, un cierto número de frutos
hasta que se sequen totalmente para tener semillas para el año
siguiente.
Conservación: Las arvejas que no consuma de inmediato puede
guardarlas mediante el siguiente procedimiento denominado
"blanqueado": Someter los granos a un rápido hervor, 5 minutos y
luego enfriarlos inmediatamente con agua helada, escurrirlos,
colocarlos en una bolsa de polietileno para freezer y frizarlos
inmediatamente. Conservan todas sus características originales de
arvejas frescas por mucho tiempo.
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